Blanqueado: Características y Trucos para Aplicarlo

Por Coloreando Juntos

Blanqueado
Coloreado por los artistas de Coloreando Juntos. Ver galería.
Dificultad: Básico Tiempo: 20 min

Materiales necesarios

  • Lápices de colores
  • Un lápiz de color blanco
  • Tizas pastel u óleo pastel (opcional)
  • Una hoja o dibujo para colorear

¿Escuchaste alguna vez que el blanco "no sirve para nada" al colorear? En Coloreando Juntos te demostramos lo contrario: bien usado, el blanco unifica los colores, elimina la porosidad de la hoja y le da a tu dibujo un acabado mucho más prolijo.

En esta técnica vas a aprender a aplicar el blanqueado paso a paso para conseguir tonos pastel suaves y un coloreado parejo. Solo necesitás tus lápices y un blanco a mano.

  1. Aplicá una capa de un color base

    Elegí un color base y aplicá una primera capa coloreando en círculos: así evitás rayones y líneas no deseadas. Si la tonalidad te queda floja, sumá una segunda capa. Jugá con la intensidad y el tono hasta que te guste.

    Aplicá una capa de un color base
  2. Coloreá encima con el lápiz blanco

    Pasá el lápiz blanco por toda el área que quieras apastelar, aplicando un poco de presión. Vas a ver cómo se funden los colores, desaparece la porosidad del papel y aparece ese efecto pastel suave y uniforme.

    Coloreá encima con el lápiz blanco
  3. Combiná con otros colores (opcional)

    Sumá un segundo color sobre el tono pastel que conseguiste (por ejemplo un melocotón sobre un rosa) para matizar y darle más profundidad. Si querés unificar todavía más, volvé a pasar una capa de blanco por encima.

    Combiná con otros colores (opcional)
  4. Repetí con otros materiales y divertite

    El blanqueado también funciona con tizas pastel u óleo pastel: pintá dos tonos, difuminalos y pasá el blanco por encima para suavizar la transición. Probá distintos materiales y descubrí cuál te gusta más.

    Repetí con otros materiales y divertite

¿Qué es el blanqueado en el arte?

El blanqueado es una técnica tonal que consiste en apastelar ciertos colores aplicando un lápiz blanco por encima. El blanco funde los colores usados previamente y, al mismo tiempo, baja su intensidad hasta lograr un tono pastel.

Es muy útil cuando querés colores más claros y suaves. Además, al combinar y fundir el pigmento con la hoja, elimina el efecto de porosidad del papel y deja una textura mucho más uniforme.

¿En qué consiste el blanqueado en la pintura?

En pintura, el blanqueado puede hacerse con lejía para abrir luces sobre un color ya aplicado. Es un recurso potente, pero hay que usarlo con cuidado: la lejía altera el PH del papel y puede estropear el soporte.

Si preferís no arriesgar, conseguís un efecto parecido usando simplemente el lápiz blanco sobre tus colores: cuanto más blanco apliques, más pastel queda el tono.

Mirá el tutorial completo en video

Ejemplos de blanqueado aplicado

Técnicas que podés combinar con el blanqueado

El blanqueado se lleva muy bien con otras técnicas. Estas dos son las que mejor potencian el resultado:

  • Degradado: aplicá blanqueado al final para suavizar la transición y que el pasaje de un color a otro se vea natural.
  • Coloreado en círculos: combinalo con el blanqueado para eliminar la porosidad y unificar los colores de manera pareja.

Trucos y consejos para aplicar el blanqueado

No dependas únicamente del blanco: también podés combinar tonos análogos y claros (por ejemplo un melocotón sobre rojo y amarillo) para fundir colores y bajar la porosidad.

Y animate a experimentar con otros materiales: el blanqueado funciona muy bien con óleos pastel y tizas pastel. ¿Ya tenés tu blanco a mano? Es momento de probarlo.

Materiales para aplicar esta técnica

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